La Ciudad de México se prepara para convertir la Copa Mundial de Futbol 2026 en uno de los mayores motores económicos de los últimos años, con una proyección de derrama cercana a los 50 mil millones de pesos y una estrategia enfocada en fortalecer al pequeño comercio mediante herramientas digitales, capacitación tecnológica e innovación.
Las autoridades capitalinas estiman que el torneo internacional dejará una derrama económica superior a la registrada por el Gran Premio de Fórmula 1, considerado hasta ahora uno de los eventos deportivos más rentables para la capital. Del total previsto, más de 27 mil millones de pesos se distribuirían en hoteles, restaurantes, mercados, servicios turísticos y comercios de barrio, donde el gobierno local calcula que el 80% del beneficio llegará directamente a pequeños negocios.
La estrategia de preparación contempla la capacitación de miles de microempresarios y comerciantes en herramientas digitales para modernizar su operación antes de la llegada masiva de turistas internacionales. Entre los programas impulsados destacan cursos de pagos electrónicos, marketing digital, redes sociales, diseño con inteligencia artificial y uso de aplicaciones de traducción instantánea.
La Secretaría de Desarrollo Económico capitalina ha trabajado durante 2026 con cerca de 20 mil establecimientos, incluidos restaurantes, hostales, tiendas de artesanías y locales en mercados públicos, con el objetivo de facilitar su integración al ecosistema digital y mejorar su capacidad de atención al visitante extranjero.
Las capacitaciones incluyen el uso de plataformas como TikTok, Canva y traductores basados en inteligencia artificial, herramientas que buscan reducir la brecha tecnológica entre grandes empresas y pequeños comercios. Las autoridades consideran que estas soluciones podrían elevar las ventas de algunos negocios entre 25% y 40%.
Además del Estadio Ciudad de México, sede oficial de partidos mundialistas, el gobierno capitalino apuesta por una red de actividades paralelas que amplíen el impacto económico hacia toda la ciudad. Entre ellas destacan el Fan Fest del Zócalo, donde se transmitirán gratuitamente los 109 encuentros del torneo, así como festivales futboleros organizados en las 16 alcaldías.
El sector empresarial también impulsa iniciativas para extender el beneficio turístico más allá de las zonas tradicionales. Organismos comerciales trabajan en corredores turísticos y campañas para promover experiencias locales, mercados, gastronomía y negocios comunitarios, con la intención de que los visitantes permanezcan más tiempo y diversifiquen su consumo.
Empresarios y autoridades coinciden en que el Mundial representa una oportunidad estratégica no solo por el flujo de visitantes, sino también por las inversiones en infraestructura, conectividad y digitalización que permanecerán después del torneo.
En paralelo, organismos como Canacope CDMX y plataformas de hospedaje colaboran en programas de capacitación para anfitriones, restauranteros y trabajadores del sector turístico, además de promover cientos de pequeños emprendimientos distribuidos en toda la capital.
La apuesta de la Ciudad de México no se limita al espectáculo deportivo: busca convertir el Mundial 2026 en una plataforma para modernizar al comercio local, ampliar la adopción tecnológica y fortalecer la economía urbana desde los negocios de proximidad.


